jueves, 30 de junio de 2011

Para empezar

No me importa que lo leas, total no tiene tu nombre, además si te reconoces es porque eres consciente de todo lo que me has hecho, lo bueno y lo malo. Siento tanto enojo hacia a ti, asco por esas moscas que te rodean, pero por sobretodo odio a mí misma, por seguir creándome ilusiones, por formar laberintos sin salida en mi cabeza, por disgustarme con 3° personas que no tienen culpa de mi cobardía. ¿Siento que has jugado conmigo? Sí, ¿Siento que debí haberte dicho todo en aquel momento oportuno? Sí, de hecho es ahí donde nacen todos los problemas, no actué cuando debía, no te dije lo que pensaba en el momento que correspondía, porque simplemente me entregué, sentía que no valía la pena conversar sobre eso en aquel momento, prefería disfrutar el instante, que se da a lo lejos. Yo sé que tu no pierdes el tiempo, que debes andar jugando con otra por ahí; y si no eres para mi, ¿Dónde está aquel que si?

¡MALDITO CÍRCULO! ¿Por qué vuelves al mismo punto y no te quedas donde puedo sonreír, sin mentir?, ¿Por qué no te quedas donde me siento acompañada, donde me siento querida, donde me siento tan infinitamente feliz que no puedo parar de reír y no vienen a mi esas locas ideas de huir?.